La misma duda que nos puede asaltar (al menos a mí con bastante frecuencia) delante del armario, puede surgir cuando nos enfrentamos frente a la adquisición de software para nuestro trabajo, y más en concreto, cuando nos planteamos comprar un sistema de memoria de traducción, sistema de traducción asistida o herramienta TAO, o TEnT (Translation Environment Tool), como le gusta llamarlas a Jost Zetzsche. No se trata de una decisión trivial y deberemos tomarnos algo de tiempo si queremos acertar con nuestra elección: no es diferente a comprar un coche, una cámara de fotos o una lavadora. Podemos actuar por impulso, después de ver un ofertón irresistible, o tras meditar concienzudamente las posibilidades que nos ofrece el mercado. Así pues, la intención de este artículo no es recomendar una u otra, sino dar diez pautas de reflexión que nos puedan ayudar a tomar la decisión correcta. Allá vamos:

  1. Necesidad. ¿Seguro que necesitas una herramienta de estas características? Si bien es cierto que en las universidades se forma a los futuros traductores en este tipo de herramientas, que existe una cierta presión del mercado y que las campañas de márquetin son cada vez más agresivas, el retorno de la inversión no siempre está garantizado. Dependerá del tipo de textos que traduzcamos , de su grado de “repetitibilidad” o densidad terminológica, así como de si vamos a trabajar siempre con los mismos clientes, que nos mandarán encargos con regularidad. Así pues, analiza tus temas de especialidad, tus clientes, los precios de las herramientas y tus tarifas y averigua si podrás rentabilizar la herramienta a medio/largo plazo (aproximadamente un año).
  2. Obligación. ¿Tienes alguna presión por parte de algún cliente o agencia? En ocasiones son los propios clientes los que nos “obligan” a utilizar una herramienta u otra, ya que sus procesos y los datos con los que trabajan están en un formato determinado. No obstante, hay opciones para convertir archivos de formatos propietarios a formatos libres u a otros formatos propietarios. Por ejemplo, en esta página se explica cómo trabajar en Déjà Vu con archivos de SDL Trados (hasta la versión 2007), además de contener otros muchos trucos interesantes.
  3. Precio. ¿Cuánto te quieres/puedes gastar? Se trata de otra cuestión fundamental que deberemos plantearnos.  No es lo mismo desembolsar 800 euros por licencia que 150. Hay una gran variedad de precios, dependiendo de productos y versiones. Prepara una pequeña comparativa, por ejemplo en una hoja de cálculo, y compara además de los precios las funcionalidades básicas. A veces lo barato sale caro y otras veces resulta ser un chollo. La base para acertar es comparar de manera equitativa. Ten en cuenta que hay además multitud de descuentos, por temporada, por nuevos productos, por pertenecer a asociaciones, estudiar en un máster, hacer un curso determinado etc. Infórmate, pregunta a tus colegas y en caso de duda pregunta directamente al proveedor. Además, existen alternativas completamente gratuitas como OmegaT o las versiones para traductores de Across Personal Edition, Similis Freelance y MemoQ 4Free. Por otro lado, empieza a implantarse con fuerza el modelo de “traducción en la nube”, es decir, el software de traducción como servicio por el que se paga una licencia temporal y al que normalmente se accede a través de Internet. Sobre esto escribiré una entrada próximamente, porque es un tema que da para un artículo entero.
  4. Funcionalidad. ¿Qué hace que una herramienta sea especial? Aunque básicamente todas las herramientas tienen las mismas funcionalidades, algunas tienen ese elemento diferenciador que puede ahorrarte mucho tiempo y dolores de cabeza.  Por ejemplo, el AutoSuggest de SDL Trados Studio 2009, el autoensamblaje de Déjà Vu X o la posibilidad de ordenar por frecuencia los segmentos en MemoQ. Asimismo, no todas las aplicaciones tienen la misma calidad: el alineador o el sistema de gestión terminológica pueden ser determinantes en un proyecto. Piensa cuál puede resultarte más útil o incluso fundamental para tu trabajo.
  5. Formatos ¿Podré traducir archivos InDesign? ¡Por fin hemos encontrado una herramienta que se ajusta a nuestro presupuesto y que cumple con nuestros requisitos básicos¡ Pero si no puede procesar el formato en el que nos llegarán la mayoría de archivos, no hemos adelantado nada. Fíjate en qué formatos puede procesar la herramienta, si exige conversión a formatos de intercambio o puede procesarlos directamente, si necesita la aplicación original para poder procesarlos, si permite crear plantillas de definición de esquema a partir de archivos XML, si permite cambiar la configuración para diferentes tipos de archivo (por ejemplo si podemos eliminar las notas del orador en archivos Power Point, si podemos marcar como traducibles o no traducibles determinados atributos en HTML etc.). En caso de duda, pregunta al proveedor, es su trabajo contestar este tipo de dudas.
  6. Portabilidad. ¿Funcionará en mi Mac? La mayoría de herramientas de este tipo sólo funciona con el sistema operativo Windows, siendo las opciones para otros sistemas como Mac o Linux bastante reducidas. Si quieres trabajar en alguno de estos dos otros dos sistemas, tendrás que estudiar qué herramientas existen en el mercado (por ejemplo OmegaT y Wordfast son multiplataforma) y si satisfacen tus necesidades. En caso contrario tendrás que acudir a un sistema de emulación para poder instalar y trabajar con los programas diseñados para Windows, o cambiar de ordenador. Sopesa si vale la pena o si vas a estar todo el día en el emulador, porque entonces igual acabas siendo más productivo con otro SO.
  7. Compatibilidad. ¿Y si después quiero cambiar de herramienta? Es posible que hayamos comprado una herramienta sin haber pensado mucho en los aspectos que hemos comentado, o que sí lo hayamos hecho pero la nueva versión de esa herramienta contenga funcionalidades que no nos gustan un pelo. Por ello es fundamental asegurarnos de que pueden exportar e importar a y desde formatos estándares. Conservar nuestros datos terminológicos (en TBX), las memorias de traducción (en TMX), las reglas de segmentación (en SRX), e incluso los archivos (en XLIFF) es de vital importancia si queremos reutilizarlos.
  8. Usabilidad. ¿Es fácil de utilizar? Esta quizá sea una de las preguntas más difíciles de contestar. Aunque básicamente depende de cada usuario y de la experiencia que tenga, todos tenemos esa sensación que nos indica si la herramienta nos parece fácil o no. Te aconsejo que te bajes la demo del programa (hoy en día prácticamente todos los proveedores ofrecen una) e intenta traducir un simple documento con el programa, sin consultar la ayuda o lo menos posible. ¿Cómo ha ido? Después puedes ver en estos vídeos si lo has hecho bien, si te has complicado la vida demasiado o si realmente ha sido tan sencillo como parecía. Además de la “facilidad” la usabilidad puede incluir aspectos tan variados como si la interfaz se encuentra en nuestro idioma, si existe documentación y si ésta está en nuestro idioma etc. Asimismo, y aunque este sería otro punto (pero entonces ya no serían 10 :), quizá para ti sea importante que haya formación o que el proveedor la ofrezca para ayudarte a dar los primeros pasos con la herramienta. Consulta la web del fabricante o pregunta en universidades, asociaciones, empresas o centros de formación si se ofrecen este tipo de cursos.
  9. Comunidad ¿Qué utilizan otros colegas? Pregunta a tus colegas de profesión, seguro que ellos podrán darte su opinión e incluso enseñarte la herramienta que utilizan. Asimismo, a través de Internet puedes acceder a multitud de recursos donde encontrarás opiniones de usuarios e incluso podrás preguntar: listas de correo electrónico, twitter, artículos en blogs con sus comentarios, foros… Por ejemplo, una forma de averiguar si la herramienta en sí causa o no problemas es realizar una búsqueda en la que combines el nombre de la herramienta y la palabra “error”. Te sorprenderás de los resultados. Puedes obtener más información de dónde buscar en las entradas anteriores.
  10. Servicio técnico. ¿Y si no funciona? Last but not least, el famoso servicio técnico.  Fundamental sea cual sea la herramienta, pues según la ley Murphy, «Si algo puede salir mal, saldrá mal», y nunca sabemos cuándo nos puede dejar tirados(en el peor de los casos, cinco minutos antes de una entrega). Averigua a través de los recursos comentados en el punto anterior si el servicio técnico responde bien y, sobre todo, RÁPIDAMENTE. Asimismo, pregunta si la adquisición de la licencia incluye el soporte técnico o es un servicio de pago. Además del servicio técnico oficial hay listas de correo como las de Déjà Vu, MemoQSDL Trados o Transit donde la comunidad servirá de servicio técnico. Comprueba si la herramienta elegida tiene también una.

Pues bien, hasta aquí el “decálogo” para escoger una herramienta TAO… Y vosotros, ¿qué sopesáis al tomar una decisión así? ¿Os calentáis tanto la cabeza o actuáis por impulso?

Aug
19
Filed Under (Recursos, Software, Terminología) by Laura on 19-08-2009

Recientemente Eurotermbank ha lanzado un complemento para Word desde el que consultar la terminología directamente en el editor, sin necesidad de abrir la ventana del navegador.

Eurotermbank es un proyecto cuyo objetivo es gestionar, normalizar y poner a disposición la terminología de la Unión Europea para las lenguas de los nuevos países miembros, en concreto Estonia, Ungría, Letonia, Lituania y Polonia, aunque están abiertos a cualquier lengua de cualquier otro país de la Unión.

a base de datos permite búsquedas en cualquiera de las lenguas europeas y en diferentes campos de especialidad (educación, ciencia, economía, comercio etc.), parecido a como se hace en IATE

El complemento está disponible para Word 2003 y Word 2007. Una vez instalado, en Word 2007 aparece un icono en la pestaña Revisar:
Word 2007
Haciendo clic sobre este icono aparecerá un panel en el que hacer búsquedas, como el que aparece en la página web. Otras opciones son poner el cursor sobre la palabra que deseamos buscar y presionar CTRL+SHIFT+I o simplemente hacer clic con el botón derecho y seleccionar la opción correspondiente del menú contextual:

menú contextual

En Word 2003 se instala en el menú Herramientas, Revisión. En la lista de referencias que aparece, se ha de seleccionar EuroTermBank Terminology (o ETB Terminology):

word 2003

Después se consulta la palabra mediante el menú contextual.

En resumen, una herramienta extremadamente fácil de usar, que plantea la gran ventaja de poder ver los resultados de la búsqueda en el entorno en el que trabajamos, si este es Word, claro. Los resultados son extremadamente útiles, ya que no sólo se hacen búsquedas en el Eurotermbank, sino también en otras bases de datos como IATE, OSTEN, MoBiDic y TermNet.lv.

Leo en la lista TRADUMÁTICA, gracias a Manuel Mata, que hoy se puede descargar, de manera gratuita, el programa SWF Quicker, que “permite abrir y modificar -y lógicamente traducir- los componentes (incluido el texto) de animaciones de Flash en formato SWF (banners, páginas web, juegos, etc.).”

Recordad que esta versión gratuita ha de instalarse hoy mismo para que funcione.

Para entender un poco más cómo funciona el proceso de traducción/localización de imágenes, os recomiendo el artículo de Manuel “ALGUNAS PAUTAS PARA EL TRATAMIENTO DE IMÁGENES Y
CONTENIDO GRÁFICO EN PROYECTOS DE LOCALIZACIÓN
” , en su parte I y II.

En fin, espero que os sea de utilidad. Yo, un día de estos, cuando termine el doctorado, espero poder más tiempo para haceros un pequeño tutorial de cómo funciona la herramienta…

Tenía pensado escribiros sobre el nuevo Google Translator Toolkit que se ha estrenado esta misma semana, pero mi colega bloguero Oli se me ha adelantado, así que os remito a su artículo.

No obstante, añadiré un par de cositas:

Por ahora, el Toolkit sólo admite el inglés como lengua de origen, lo cual restringe bastante las opciones para muchos traductores que no necesariamente trabajan con esas lenguas.  Además, también se avisa de que es posible que no se conserve todo el formato, por lo que me imagino que para traducir tablas algo complicadas o documentos con índices no será la mejor opción.

Todo esto, unido al problema de confidencialidad y de limitación de tamaño que se comentaba en el artículo de La Paradoja (de hecho, habrá una edición Premium para volúmenes más grandes: “Google Translator Toolkit is free, but in the future, we plan to charge users whose translations exceed high-volume thresholds.”), hacen sospechar que más bien se trata de una maniobra “encubierta” para mejorar su motor de traducción automática. No niego que en ciertos casos pueda resultar útil, pero creo que, finalmente, se trata de eso, de mejorar con las traducciones que se vayan introduciendo la traducción automática de Google.

No sé si lo utilizaré de manera profesional, pero creo que puede ser una buena opción para realizar proyectos en la Universidad, en los que colaborar de manera conjunta. Ya os contaré mis experiencias si lo aplico al año que viene … :) De momento me voy a estudiar bien la ayuda para ver todas las posibilidades que tiene.

Os dejo también este vídeo en el que se repasa el proceso de traducción con el Toolkit paso a paso:

Aprovecho además para comentaros que se ha lanzado el Google Translate Client, una aplicación que podemos descargar y utilizar desde nuestro escritorio. Se trata de un programa hecho por terceros y que traduce los textos resaltados en cualquier programa de nuestro ordenador sin tener que acceder a Google Translate mediante el navegador. Sólo está disponible para Windows (a partir de 2000) y podéis descargarlo desde este enlace.

Jun
06

SDLSDL acaba de sacar al mercado su última versión, SDL Trados Studio 2009, en la que se integran todas las aplicaciones que anteriormente incluían las suites SDL Trados 2006 y 2007 (Workbench, WinAlign, SDLX etc) en una sola interfaz, a semejanza de programas como Déjà Vu. Desaparece TagEditor y la posibilidad de trabajar directamente en el editor de textos de Microsoft. Sin duda un gran cambio con respecto a lo que ha sido la política comercial y de producto de Trados y más recientemente de SDL Trados, quizá algo atrevido teniendo en cuenta que muchos traductores todavía trabajan en entorno MS Word y que están acostumbrados a utilizar las macros de Trados… la nueva interfaz supondrá dedicarle algunas horas a “reaprender” los nuevos iconos y atajos de teclado.

La nueva interfaz muestra el texto en forma de columna, como lo hacía ya SDLX o Déjà Vu. Las coincidencias terminológicas y los elementos sustituibles (placeables) se marcarán como en Workbench (subrayado rojo o azul). Asimismo, las palabras que estén escritas por entero en mayúsculas, podrán considerarse como elementos sustituibles, ya que normalmente se trata de siglas o acrónimos.

Existe también la posibilidad de previsualización de los documentos en todo momento, lo que permite ver los cambios en el documento real.

Los documentos se importarán al programa y se transformarán al formato xliff, lo que favorecerá el intercambio con otras herramientas TAO. No obstante, podrán seguir abriéndose los documentos en ttx (el antiguo formato propietario de SDL Trados), pero no al revés (es decir, lo que se cree en la nueva versión no podrá ser abierto en versiones anteriores… ¿a qué me suena esto, MS Word 2007??). Para ello será necesario convertir las memorias a tmx, formato que ya se utilizaba en versiones anteriores.

Se incorpora también el estándar TBX para el intercambio de datos terminológicos.

Se trabajará además en proyectos, de forma que dentro de un mismo proyecto con una misma terminología y una misma memoria, podremos tener documentos de varios tipos.

Se podrán agregar a un proyecto más de una memoria y más de una base de datos terminológica.

Posibilidad de traducir documentos PDF, lo que sin duda supone una ventaja competitiva con respecto a otras aplicaciones.

Otras novedades son la corrección de errores en tiempo real (lo que puede llegar a ser un verdadero dolor de cabeza, aunque esto es más bien cuestión de gustos), las coincidencias de subsegmentos, AutoSuggest y PerfectMatch. La primera función consiste en la sugerencia automática de terminología mientras se traduce (algo parecido al Autotexto de Word), recurriendo a la terminología y a memoria para encontrar los términos apropiados. La segunda asegura las coincidencias 100% comprobando además el contexto (que los segmentos anteriores y posteriores sean idénticos también).

SDL Trados Studio 2009 está disponible en edición freelance y professional, con un precio de oferta de 715 euros (740 la versión plus, con opción a instalarlo en dos ordenadores) y de aproximadamente 2000 euros (no he podido encontrar el precio exacto) respectivamente.

Os dejo aquí una captura para que veais el aspecto del nuevo producto:

 STudio

Si queréis saber más del producto, podéis bajar la descripción del producto desde este enlace y asistir a alguno de los seminarios en línea que organiza la propia empresa.

Para terminar, aquí tenéis algunos artículos de otros blogs y otras páginas web en los que se ha comentado la noticia:

http://localizationlocalisation.wordpress.com/2009/04/22/sdl-trados-studio-2009-preview/ (en inglés)

http://blog.albatrossolutions.com/tent-cat-tools/new-features-of-sdl-trados-studio-2009 (en inglés)

http://bulgarian-translator.com/new-features-sdl-trados-studio-2009/ (en inglés)

http://www.tracom.de/GER/rss2html.php (en alemán)

http://simmer-lossner.blogspot.com/2009/04/sdl-trados-studio-2009-bohica.html (en inglés)

http://www.tekom.de/upload/2749/2009_Lintunen.pdf (en inglés)

Apr
22

Bueno, ya que estamos con el tema de software libre, no os perdáis este documental de la BBC, The Codebreakers, sobre software libre y software gratuito (FOSS). Dura algo más de media hora, pero es muy ilustrativo y contiene una gran cantidad de información sobre las ventajas del FOSS:

¿Alguna vez habéis tenido que traducir un archivo de AutoCAD? ¿Con qué problemas os habéis enfrentado? ¿Cómo se pueden traducir estos archivos utilizando un GTM (gestor de memorias de traducción)? Un ejemplo de documento de AutoCAD con tablas de texto sería éste:
AutoCAD

Pues parece ser que es posible gracias a una herramienta desarrollada por Translation to Spanish llamada TranslateCAD. Esta herramienta convierte el formato DXF (Drawing Interchange Format) y DWG (Drawing Web Format) a formato de texto plano codificado en Unicode, que puede abrirse con un editor como MS Word para traducirlo con alguna herramienta TAO como Wordfast, Déjà Vu o Trados Workbench. Después la herramienta reconstruye el fichero DXF a partir de este documento en texto plano.

Podéis descargar la versión de prueba 1.0 (permite contar palabras sin límite y traducir las primeras 50) de manera gratuita desde este enlace. La versión completa cuesta $29.00, que no es un precio demasiado excesivo si realmente trabajáis mucho con este tipo de formato.

Las características del software son:

• Permite traducir archivos AutoCAD® DXF de las versiones AutoCAD® R12 a AutoCAD® 2009

• Compatible con todas las versiones actuales de Windows® (Vista, XP, 98/95)

• Ocupa muy poco: el paquete de instalación sólo ocupa 225 KB y únicamente requiere 226 KB del disco duro (incluyendo la documentación).

• Se ejecuta de manera independiente: no instala DLLs conflictivas ni ningún tipo de librerías.

• Actualizaciones gratuitas para siempre. No se ha de comprar una licencia por cada nueva versión. La licencia que se adquiere funciona para todas las posibles futuras versiones.

Podéis ver un vídeo de todo el proceso aquí:

Feb
14
Filed Under (Edición, Grandes Temas) by Laura on 14-02-2009

Pues tratándose de tal día como hoy, aunque no vaya mucho con mi estilo, os felicito el día de San Valentín al más puro traductoril, con la palabra amor en muuuchos idiomas :)


AMOR



Y una cancioncilla multilingüe también que he encontrado sobre el amor… ¡Le emoción me embarga! ¡Disfrutadla!!

Hoy hablaremos de otra herramienta de traducción asistida: OmegaT. Este software libre y además gratuito permite la gestión de memorias de traducción y de glosarios terminológicos, e incluye otra serie de utilidades que pueden descargarse como un alineador de textos o un convertidor de textos alineados en formato TMX para su importación en una memoria. El programa principal puede descargarse en este enlace.

Una de las ventajas de este programa es que, al igual que Wordfast, es multiplataforma, es decir, existen versiones para Windows, Linux y Mac, además de una versión para aquellos desarrolladores que quieran seguir mejorando el programa.

Hay una especie de “manual de usuario” muy útil en http://atraducir.info/omegat/ además de una lista de correo en la que se anuncian novedades y se resuelven dudas sobre esta aplicación.

OmegaT tiene las siguientes características:

* Coincidencias parciales
* Propagación de coincidencias
* Procesado simultáneo de proyectos con archivos múltiples
* Uso simultáneo de múltiples memorias de traducción
* Glosarios externos
* Formatos de archivos:
XHTML y HTML
Microsoft Office 2007 XML
OpenOffice.org/StarOffice
XLIFF (Okapi)
MediaWiki (Wikipedia)
Sólo texto
* Soporte Unicode (UTF-8): puede utilizarse con alfabetos no latinos
* Soporte para idiomas derecha-izquierda
* Compatible con otras aplicaciones de memoria de traducción (TMX)

Creo que entre todas estas características cabe destacar fundamentalmente dos: el hecho de que utilice TMX como formato de memoria, lo que permite la compatibilidad con otras herramientas TAO, y el que ahora pueda traducir archivos generados en Office 2007, lo que facilita la labor a aquéllos que disponen de este software propietario sin necesidad de convertir los archivos para ser leídos en OpenOffice.

Si bien este software no es tan sofisticado ni ofrece tantas funcionalidades como otras aplicaciones comerciales, puede ser una buena opción para introducirse en el mundo de las herramientas TAO sin necesidad de una gran inversión (al menos de dinero).

Os dejo aquí un tutorial en tres partes de cómo empezar a utilizar OmegaT. Espero que os sea de utilidad. ¿Alguien trabaja de forma regular con OmegaT? ¿Cuál es su experiencia?

Jan
14
Filed Under (Herramientas TAO, Marcas, Software, Wordfast) by Laura on 14-01-2009

Wordfast

El pasado día 1 de enero Wordfast lanzó una primera versión de Wordfast Professional 6.0. Al contrario que las versiones anteriores, que utilizaban el editor de MS Word para trabajar,  la nueva aplicación está basada en Java y, por ello, es independiente y multiplataforma. Es decir, tanto los usuarios de Windows como los de Mac OS X y Linux podrán trabajar con ella (hay que añadir aquí que la última versión de Classic, 5.53q, parece ser que también funcionaba ya para Mac y Linux). 

La última versión 6.0 puede descargarse desde el sitio de la empresa junto con una licencia de prueba cuya duración expira el 31 de enero de 2009. Así que si queréis probarla, ¡no tardéis mucho! La ayuda la tenéis en este enlace.

Vamos a repasar las ventajas de esta nueva aplicación:

  • Como hemos comentado, es multiplataforma, así que no está sólo limitada a los usuarios de WIndows.
  • Otra de las ventajas importantes es que podrán traducirse más formatos: doc, .ppt, .xls (es decir, Word 97/2003) y txml (un formato propietario de Wordfast). Asimismo, parece ser que está previsto, aunque en los foros se afirma que ya están disponibles, que puedan leerse otros formatos como .html, .xml, .asp, .inx, .jsp e incluso .mif, aunque la versión que yo me he bajado no los incluye todavía.
  • Una interfaz más intuitiva, con la posibilidad de personalizarla (aunque no he trabajado todavía mucho con la herramienta, se parece sospechosamente mucho a la de DVX).
  • Control de calidad automático, incluyendo ortografía. No sé si más tarde incluirán otros controles como la consistencia terminológica o el control de etiquetas.
  • Compatibilidad con el formato TMX y por tanto, con otras múltiples herramientas TAO (aunque he de confesar que yo no he encontrado manera de convertir las memorias que se generan en formato jtx a TMX).

Cabe destacar que la herramienta está todavía lejos de su madurez, como lo demuestran los asuntos por tratar que aparecen en la página web de la empresa. De hecho, la empresa piensa seguir manteniendo la versión Classic, que trabaja directamente en MS Word, y desarrollarla paralelamente con esta versión, hasta que esté plenamente madura o los usuarios empiecen a dejar de utilizar el editor de Word como herramienta de traducción.

En fin, veremos qué repercusión tiene esta versión. Sin duda, Wordfast cuenta con el beneplácito de la comunidad de traductores, sobre todo los autónomos, y esperamos que esta versión traiga mejoras reales que les ayuden a ser más efectivos en su trabajo (porque eficaces ya sé que lo son :) y que el señor Yves Champollion no nos decepcione…